La forma de tratar el agua de la piscina mediante cloro es la que casi todo el mundo conoce, tanto por su eficacia como por su sencillez a la hora de ponerla en práctica. Pero es muy importante que sea un profesional o una persona cualificada la que se ocupe del mantenimiento de la piscina y de verificar tanto los niveles de cloro en el agua como de ajustar el PH, el uso de productos químicos puede resultar peligroso si no se realiza por personas que entiendan lo que están haciendo.
El cloro actúa eliminando bacterias y hongos que el filtro por si solo no puede eliminar, de esta forma conseguimos un agua limpia y libre de peligros. Cuando percibimos el clásico “olor a cloro” en una piscina es porque de alguna forma esta sustancia es muy activa y está desprendiendo este olor al ponerse en contacto con hongos, bacterias y cualquier sustancia contaminante que tenga el agua.
Cuando una piscina tiene un mantenimiento correcto el agua debe estar clara y transparente, sin emitir olor a cloro o dejar los ojos rojos. La cloración debe realizarse siempre con la ayuda de medidores de cloro y de PH para mantener los niveles correctos en el agua de la piscina, aunque para los casos en que la cloración se realiza de forma manual es bastante complicado mantener unos niveles correctos y en la mayoría de casos deberemos ayudarnos de antialgas, floculantes y correctores de ph.
Dosificar el cloro de forma automática
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Únicamente deberemos indicar los valores de cloro y PH que queremos mantener en la piscina y el equipo se encargará de mantenerlos mediante el análisis del agua, dosificando el cloro que sea necesario en cada momento. Esta es la mejor opción para mantener una piscina adecuadamente limpia y a niveles adecuados, pero también es la que necesita de una mayor inversión en cuanto a equipo.
Este sistema es el más utilizado en piscinas grandes con gran afluencia de gente, pero si estamos dispuestos a afrontar la inversión también puede ajustarse a una piscina privada de menor tamaño.
Mantenimiento de los niveles de cloro en una piscina
- El nivel de cloro en una piscina debe comprobarse al menos 1 vez por semana cuando estamos en verano.
- Cuando llueva o haya pasado mucha gente por la piscina se debe duplicar la cantidad de cloro.
- Si tiramos las pastillas de cloro directamente al fondo de la piscina, pueden producirse manchas blancas.


Para que las aguas fecales sean tratadas de forma adecuada es importante conocer su composición, de esta forma pueden planificarse 




